lunes, 26 de enero de 2009

Amanecer en verano

Cuando sonaba el despertador y el pie tocaba el suelo me decía a ver que me depara este día.
Comenzaba la tarea a las 7 de la mañana llenando el carro de dos ruedas con trozos de hielo que repartía por varias casas del pueblo.En general en las casas al llamar a la puerta casi siempre me la abría una chica joven en general la que mas madrugaba de la casa.Estas chicas trabajaban en la casa de sirvientas.
El método era muy sencillo la chica salia con el cubo en la mano y al mismo tiempo nos dábamos los buenos días mutuamente el cubo se depositaba en el suelo y esta operación llevaba consigo que la chica se inclinaba para dejar el cubo.instante mágico que yo aprovechaba para ver casi siempre las dos hermosuras turgentes que las chicas tenían y se les notaban las puntas.El tamaño de las hermosuras dependía de cada chica en general muy bonitas.
El segundo instante mágico es cuando se realizaba la operación inversa ,es decir coger el cubo del suelo y observar lo mismo.Tengo que aclarar que este reparto lo hacia en verano y que la ropa a pesar de los años era mas bien escasa.
De todas maneras quiero resaltar que la diferencia de edad era mas o menos de 8-10 años.
Naturalmente las chicas eran mayores que yo.

No hay comentarios: